3. Ponga por escrito la estrategia que Dios le revele en respuesta a sus oraciones
Haga listas de personas específicas a quienes desea hablarles de Cristo. Considere grupos específicos en su vida y desarrolle una estrategia para alcanzar a cada uno. Comience con su familia. Recuerde que en su hogar, más que en cualquier otro lugar, su vida será su testimonio. Confíe en Dios continuamente para estar siempre lleno del Espíritu Santo, para que sus acciones - el fruto del Espíritu - den testimonio de lo que Jesús ha hecho en su vida.
Planee cómo puede alcanzar a las personas con las cuales trabaja. Busque a aquellos que son cristianos, y pídales reunirse con usted para evangelizar su oficina. En su iglesia, póngase a disposición de su pastor. Ofrézcase para enseñar en la Escuela Dominical, y especialmente, sea parte del equipo de visitación evangelística. Anime a otros miembros de su iglesia a desarrollar sus propias estrategias.
Invite a sus vecinos a un café o té o postre evangelístico, o inicie un estudio bíblico para evangelizar en su barrio. Cuéntele a sus amigos lo que Cristo ha hecho en su vida y anímelos a creer que El puede hacer lo mismo por ellos.
Haga oración por aquellos con quienes quiere compartir el Evangelio. Luego acérquese a ellos. Hábleles del amor y el perdón de Dios que está disponible por medio de Jesucristo. Déles la oportunidad de recibirlo.
Comparta su fe como un hábito constante en su vida - hable de Cristo dondequiera que vaya. Cuando las personas confién en El como Señor y Salvador, comience a discipularlas e inclúyalas en el ciclo de multiplicación. Invítelas a reunirse con usted en un esfuerzo para saturar su comunidad entera con el mensaje de Cristo.