3.
¿Por qué usted debe ayudar a cumplir la Gran Comisión?
Hay por lo menos cuatro buenas razones.
Primero, Cristo nos ordenó hacerlo. Un buen entrenador de atletismo presenta una lista de reglas y normas que los atletas deben seguir y les dice, "Estas son las cosas que ustedes deben cumplir si esperan formar parte del equipo." Los atletas tienen en cuenta esto y obedecen las reglas, o de lo contrario no son incluídos en el equipo.
El patrón le dice a su empleado, "éstas son las reglas" y el empleado las obedece o pierde el trabajo.
En tiempo de guerra, el comandante da órdenes específicas. Los soldados obedecen, o son juzgados en consejo de guerra y enviados rápidamente a prisión - o ejecutados, dependiendo de la gravedad de la ofensa.
El Señor Jesucristo ha dado un mandato, "Id", y ningún creyente sincero puede tomar Su orden a la ligera.
Pero la mayoría de los cristianos nunca han tomado en serio este mandamiento del Señor. Hemos estado jugando mientras nuestro Señor está en llamas. Somos como los hombres y mujeres insensatos que están dibujando cuadros en las paredes de un edifico en llamas. Estamos tratando asuntos irrelevantes, cuando son los corazones de las personas los que necesitan ser cambiados. Los problemas del mundo que amenazan devorar a la humanidad, sólo pueden ser resueltos por medio de la fe en Cristo y la obediencia a sus mandamientos.
Si nosotros tomamos a nuestro Señor en serio, debemos dedicarnos completamente - tiempo, talento y tesoro - al cumplimiento de la Gran Comisión, no como una obligación legalista, sino como una expresión de amor y gratitud por lo que Cristo ha hecho por nosotros. Si queremos obedecerle, El dice, "Id", y esta es razón suficiente para ir. En San Marcos 8:34-38 se registra el mandato de nuestro Señor a todos sus discípulos y, juntamente con San Marcos 10:29,30 y San Juan 14:21, se prometen ricas recompensas y grandes bendiciones para todos los que confían en El y le obedecen.
Y llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del Evangelio, la salvará. Porque, ¿qué aprovechará el hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles".!De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del Evangelio, que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna.
El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.
Segundo, los hombres están perdidos sin Cristo. Jesús dijo, "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí.
Esto puede sonar exagerado, cerrado o intolerante, pero eso es lo que el Señor Jesús dijo, y ¡Jesucristo es Dios! Por muchos años le he preguntado a las personas de todo el mundo si han encontrado a Dios. Aparte de los que han conocido a Cristo en un encuentro personal y vital, la respuesta general es, "¡Estoy buscando a Dios; espero encontrarlo, pero no lo he encontrado todavía!"
Ninguna persona encontrará a Dios hasta que reciba a Cristo. ¿Cree usted realmente que una persona sin Cristo está perdida? ¿Se le ha ocurrido que algunos de sus familiares y amigos, sus vecinos y colegas que no conocen a Cristo, están espiritualmente muertos? La Palabra de Dios es enfática y clara:
Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
Todos los hombres, mujeres, niños y niñas están perdidos sin Cristo.
Tercero, en todas partes las personas tienen hambre de Dios. El hambre de Dios que tienen ha sido demostrada en miles de formas desde la creación del hombre. Esta ha sido nuestra experiencia personal desde el comienzo del ministerio de la Cruzada Estudiantil y Profesional para Cristo. Como parte de nuestro programa de capacitación mundial, dedicamos varias horas cada semana a hacer evangelización personal en las comunidades locales, en lugares de recreo y en reuniones públicas.
Frecuentemente, miles de personas hacen oración para recibir a Cristo en una sola tarde. Por ejemplo, en una ocasión, cuando diez mil cristianos coreanos que tomaban un Seminario de Capacitación en Liderazgo en Seúl salieron a evangelizar a los no-cristianos, más de dieciséis mil personas hicieron oración recibiendo a Cristo. Durante un congreso internacional de tres días, por lo menos diecisiete mil personas escucharon que podían tener una relación personal con Jesucristo. Por intermedio de 155 personas de México y veinticinco coordinadores latinoamericanos de la Cruzada Estudiantil y Profesional para Cristo; otros 1.245 indicaron que habían recibido a Cristo. Los coordinadores de la Cruzada Estudiantil en la India oraron para que cinco mil estudiantes recibieran a Cristo en un solo año, y Dios respondió con más de cinco mil nuevos creyentes.
Durante un período de aproximadamente seis meses, cuatro equipos de atletas de la Cruzada Estudiantil y Profesional para Cristo , dos grupos de cantantes, y André Kole, un ilusionista bastante reconocido, presentaron a Cristo a 351.887 estudiantes en 629 presentaciones. Más de cincuenta mil indicaron que habían recibido a Cristo como su Salvador. Muchos miles de estudiantes más y laicos hicieron compromiso con Cristo, por medio del ministerio de otros coordinadores y de los miles a los que ellos habían capacitado.
Decenas de millones en el mundo entero han tomado decisiones de salvación después de ver la película "JESUS" en sus propios idiomas.
Recuerdo a un portero a quien le hablé de Cristo en un hotel donde me estaba hospedando. El estaba muy desanimado.
"Los porteros no somos muy importantes", me dijo. "La mayoría mira a los porteros como seres inferiores."
Yo puse mi mano sobre su hombro y le dije, "Quiero que sepa que Dios lo ama y que yo lo amo también. A los ojos de Dios usted es tan importante como la persona más famosa del mundo."
El Espíritu Santo había preparado su corazón para las "Buenas Nuevas," y él recibió a Cristo como su Salvador, cuando nos inclinamos para hacer una oración.
Todas las personas del mundo están hambrientas de nuestro Señor Jesucristo.
Cuarto: Es urgente completar la tarea mientras las puertas de la oportunidad están todavía abiertas. Los campos espirituales nunca habían estado tan maduros para la cosecha. Nosotros no debemos desperdiciar esta oportunidad sin precedentes. Si planea hacer algo por Cristo y Su reino, hágalo ahora antes que la cosecha finalice.