Cómo puede usted ser un testigo fructífero

La aventura de testificar de Cristo | Pasos para la preparación personal
Tomando la iniciativa | El éxito al testificar de Cristo

La aventura de testificar de Cristo

Una de mis responsabilidades al dirigir la Cruzada Estudiantil y Profesional para Cristo, es reunirme cada año con las directores del ministerio en cada continente.

Frecuentemente, en mis viajes a Asia y Europa visito a muestros coordinadores y me reúno con miles de pastores y laicos. En una ocasión, mientras me reunía on un grupo de líderes cristianos, compartí con ellos algunas de las señales más sobresalientes de la gran cosecha espiritual que se está llevando a cabo a nivel mundial. Uno de los líderes me interrumpió y dijo:

"Estoy asombrado con su informe, pero quiero ser muy franco con usted. Hasta ahora yo nunca he experimentado un ministerio así. ¿Por qué no tengo un ministerio más fructífero?"

Tal vez usted se esté preguntando lo mismo. En las páginas siguientes, quiero compartirle un plan bíblico que le permitirá ser fructífero al testificar de nuestro Señor, dondequiera que vaya, en cualquier lugar y bajo todo tipo de circunstancias.

Sin embargo, antes de compartirle ese plan, permítame llamar su atención al capítulo cinco del Evangelio de San Lucas, el cual relata un incidente en la vida de un pescador experimentado - Simón Pedro. El y sus compañeros de faena habían pasado toda la noche arrojando y recogiendo sus redes, pero no habían atrapado ni un solo pez.

Jesús observó a estos hombres cuando estaban lavando sus redes y le pidió a Pedro que empujara la barca un poco dentro del lago, para que El pudiera sentarse en ella y hablar a las multitudes que estaban alrededor suyo.

Cuando terminó de hablar, Jesús le hizo una promesa a este pescador - una promesa que prbablemente Pedro, cansado por el esfuerzo inútil de una noche de pesca, al escucharla pensó que era una tontería -. Jesús le dijo a Pedro que remara mar adentro y que echara sus redes, pues así lograría pescar. El evangelista Lucas anotó la respuesta de Pedro y lo que sucedió luego:

Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; más en tu palabra echaré la red. Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía. Y entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían.

Jesús dijo a estos pescadores que quedaron impresionados con la demostración de Su poder, "desde ahora seréis pescadores de hombres". Ellos quedaron tan sobrecogidos por la presencia y el poder de Jesús que dejaron su trabajo para seguirlo. 

En la vida no hay una experiencia más emocionante y más valiosa espiritualmente, que la aventura de pescar hombres para Cristo. Conforme usted siga las instrucciones del Señor, su red también puede llenarse - aunque nunca haya hablado de Cristo con alguien y aunque sea tan escéptico como Pedro -. Pero si también es obediente como Pedro, el Señor Jesus le honrará con muchas personas que repondan a su testimonio.

En todas partes del mundo he formulado dos preguntas básicas a millones de cristianos - jóvenes y viejos, ricos y pobres, cristianos nuevos y personas que han sido creyentes por más de medio siglo. Les he hecho estas preguntas a algunos de los cristianos más ricos y famosos del mundo. Las respuestas son siempre las mismas, no importa a quien le pregunte.

  1. ¿Cuál ha sido la experiencia más importante de su vida?
  2. "Conocer a Cristo como mi Salvador, es absolutamente la experiencia más importante en mi vida," es la inevitable respuesta.

  3. ¿Qué es lo más importante que usted puede hacer para ayudar a otra persona?
  4. De nuevo, todas las respuestas siempre coinciden "Ayudarle a conocer a Cristo".

Estoy seguro que, si usted es cristiano, respondería de la misma manera. Sin embargo, cuán triste es saber que son muy pocos los cristianso que están hablando de Cristo a otros. Salta a la vista que aldo está mal. Si usted es como la mayoría de los cristianos de la actualidad, nunca habrá llevado entoces una persona a Cristo. Sin embargo a usted le gustaría hacerlo, y en su corazón sabe que eso es lo que Dios quiere que usted haga. Jesús llama a todo creyente, "Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres".

Cuando comience a llenar sus redes con personas a quienes les presente a Criso, usted estará comenzando la aventura más emocionante, más gozosa y más valiosa que la vida puede ofrecer. Quizás, al igual que los discípulos, usted dejará las "redes" de sus estudios, los negocios o actividades profesionales, para seguirlo en esta gran aventura de testificar de nuestro Senacuteor en su Jerusalén, su Judea, su Samaria y en todos los países del mundo.

El plan bíblico que quiero compartirle puede ser dividido en dos grandes categorías:  la preparación personal y tomando la iniciativa.

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