Al finalizar los treinta días, estoy seguro que estará convencido, como muchísimos otros antes que usted, de que no hay mayor aventura en la vida que guiar a otros a nuestro Salvador.
Recuerde, "usted puede traer muchísima felicidad a este mundo" compartiendo el Evangelio de Cristo con otros.
Si la siguiente oración expresa el deseo de su corazón, hágala suya. "Señor Jesús, agradezco Tu amor por mí. Te agradezco porque por medio de Tu muerte y resurrección, mis pecados han sido perdonados y ahora puedo vivir una vida fructífera para ti cada día. Como una expresión de mi amor por Tí y por toda persona, y en obediencia a Tu mandato, quiero darle total importancia a llevar a otros a Cristo cada día. Gracias por Tu promesa de hacerme fructífero si yo te sigo. Amén."
Recuerde, Cómo puede usted dirigir a otros a Cristo es un Concepto Transferible. Usted puede entenderlo mejor leyéndolo SEIS VECES. Depués, compártalo con otros como nuestro Señor nos ordena en Matro 28:20: "Enseñándoles que guarden todas estas cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días. hasta el fin del mundo."